Llego el tiempo de reivindicar los accesorios de la vieja usanza. Eugene y Compañía de Sombreros son dos marcas que se encargaron de sacarle las pelusas a este objeto que decora cabezas para instalarlo como un imprescindible que da “ese toque” a la moda.
La premisa es que cada gorra, capelina o boina sea diferente a la otra. Esto es logrado a través de una combinación original de modelos, telas y apliques. Hete aquí el estilo que estas marcas instalan: salir de lo seriado y estereotipado para lucir objetos únicos e irrepetibles.
Sus diseñadores están abiertos al juego más allá de los dictámenes de la moda. Utilizan una paleta de mucho contraste, estampados y tonalidades fuertes. El resultado es la mixtura entre estilos delicados, sofisticados y lo propiamente urbano.
“Todas las personas pueden usar un sombrero, sólo hay que imaginárselo”, dispara como lema una de las creadoras y agrega que para ello se necesitan ganas de experimentar un accesorio diferente. Hombres y mujeres pueden crear el suyo propio según su gusto y necesidad.